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    11/15/2005

    Besos en la frente

    Las gafitas de las pecas,
    con complejo de muñeca
    desconchada
    frota su cuerpo desnudo
    contra el lino blanco y mudo
    de la almohada.
    Invisible entre la gente.
    Condenada a ser decente,
    según fama que del cuello le colgaron
    los que nunca la invitaron
    a su cama
    Cuando agoniza la fiesta
    todas encuentran pareja
    menos Lola
    que se va, sin ser besada,
    a dormirse como cada
    noche sola
    y una lágrima salada
    con sabor a mermelada
    de ternura
    moja el suelo de su alcoba
    donde un espejo le roba
    la hermosura.
    Nadie sabe cómo le queman en la boca
    tantos besos que no ha dado,
    tiene el corazón tan de par en par y tan oxidado.
    Ojos lujuriosos de hombre que en el último metro
    buscan y desean
    nunca miran dentro del escote de las feas.
    Besos en la frente,
    besos en la frente le dan;
    besos en la frente,
    nadie trata de ir más allá...
    yo quise probar.
    Yo que, en cosas del amor,
    nunca me he guiado por
    las apariencias,
    en su cintura encontré
    una mariposa de
    concupiscencia.
    Las más explosivas damas
    me dejaban en la cama
    congelado
    -"ten cuidado al desnudarme,
    no vayas a estropearme
    mi peinado"-
    Lola sí que lo ha comprendido, por caminos
    escondidos ha buscado
    el agua que mana el oscuro manantial del pecado.
    Y aunque me ha dejado marcado como un mapa
    de arañazos en la espalda
    nunca hallé tanto calor como bajo su falda,
    y le he pedido "vente conmigo" aunque la peña
    diga "tío, que mal te lo montas",
    harto como estaba de tanta guapa insípida y tonta.
    Paso de la falsa belleza igual que el sabio
    que no cambia París por su aldea
    y me abrazo a la verdad desnuda de mi fea.
    Besos en la frente,
    besos en la frente le dan;
    besos en la frente,
    nadie trata de ir más allá...
    yo quise probar

    Calle melancolía

    Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
    por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
    Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
    y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
    Las chimeneas vierten su vómito de humo
    a un cielo cada vez más lejano y más alto.
    Por las paredes ocres se desparrama el zumo
    de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
    Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
    cruza por mi mirada un tren interminable,
    el barrio donde habito no es ninguna pradera,
    desolado paisaje de antenas y de cables.
    Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
    Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
    Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
    y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
    Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
    que viene de la noche y va a ninguna parte,
    así mis pies descienden la cuesta del olvido,
    fatigados de tanto andar sin encontrarte.
    Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
    ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
    me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
    y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
    Trepo por tu recuerdo como una enredadera
    que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
    esa absurda epidemia que sufren las aceras,
    si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
    Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
    Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
    Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
    y en la escalera me siento a silbar mi melodía

    Pienso luego existo

    Nos enseñaron a tener paciencia
    nos enseñaron a no andar descalzos
    nos enseñaron a morir de viejos
    nos enseñaron a vivir a plazos
    nos enseñaron a guardar silencio
    nos enseñaron a temer la noche
    nos enseñaron que el placer es malo
    nos enseñaron a crecer a golpes
    nos prohibieron las cosas más hermosas
    ir al campo a robar brevas
    bañarnos en el verano con las mozas en la alberca
    y crecimos enfermizos faltos de aire y de besos
    llena la piel de preguntas que contestaba el silencio
    pero apareció la vida cuando moríamos de sed
    era una fuente su cuerpo que invitaba a los sedientos
    a beber, a beber.
    probamos la dulzura de la carne
    supimos que aún estábamos a tiempo
    nos hartamos de besos, de manzanas,
    declaramos la guerra al sufrimiento
    nos quitamos la vieja piel a tiras
    renegamos de todo lo sabido
    prometimos pecar a manos llenas
    nos hicimos más tiernos y más niños
    ahora, cada día tiene su fruto
    cada noche su secreto
    y el tiempo es una mentira
    que han inventado los viejos
    al arrancarnos las vendas
    que nos negaban el cuerpo
    descubrimos el presente
    que es lo único que tenemos
    y cantaremos la vida y no abriremos la puerta
    a la muerte mientras dentro del cuerpo quede una gota
    de deseo, de deseo.
    11/8/2005

    Alquimista

    Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño. Basta con aprender a escuchar los dictados del corazón y a descifrar un lenguaje que está más allá de las palabras, el que muestra aquello que los ojos no pueden ver.
    El Alquimista
    11/6/2005

    a pesar de todo

    En el mar más profundo me guardo el sentimiento
    Y si el amor nos ata, lo esparciré en silencio
    Haré que la ternura te llegue entre las olas
    Y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas
    Que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos
    Y ser como la brisa besándote los labios y
    Océanos en calma se harán en noches largas
    Mar cálido, mar bravo, mar nuestro, mar salado
    Mareas en movimiento que en el peor momento
    Nos funda en un abrazo y sea el final del cuento
    Que no hay amor perfecto sin ti, y que así
    No habrá nadie que te quiera más que yo
    Dentro y fuera de esta tierra, como yo
    Puede ser que no lo veas, o tal vez que no lo creas
    Bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor
    No habrá nadie que te quiera más que yo
    En el mar más profundo inventaré mil sueños
    Que caigan lentamente como del mismo cielo
    En tus ojos cariño cerrados o despiertos
    Y en medio de los años haré que sean eternos
    Haré de mi un refugio cuando el dolor te duela
    Porque en lo más hermoso también se tienen penas y
    Océanos en calma se harán en noches largas...
    No habrá nadie que te quiera más que yo...

    sin telón

    Mi táctica es mirarte,
    aprender como sos
    quererte como sos.


    Mi táctica es hablarte
    y escucharte construir con palabras
    un puente indestructible.


    Mi táctica es quedarme en tu recuerdo
    no sé como,
    ni sé con que pretexto
    pero quedarme en vos.


    Mi táctica es ser franco
    y saber que vos sos franca
    y que no nos vendamos simulacros
    para que entre los dos
    no haya telón,
    ni abismos.


    Mi estrategia es
    en cambio más profunda
    y más simple.


    Mi estrategia es
    que un día cualquiera,
    no sé cómo,
    ni sé con que pretexto
    por fin me necesites.

    por vos muero

    Yo no te quiero ver pasar las tardes
    conservando entre tus manos el calor
    de una taza que se enfría
    mientras las horas se hacen días
    esperándole.

    Ni quiero ver tu rostro reflejado
    en el cristal de la ventana
    a la que estás siempre pegada
    mientras miras confundirse
    las gotas de la lluvia
    con las que empañan tu mirada.

    Ya no estará allí sentado
    no volverá a estar al otro lado de la mesa
    donde aún guardas esa silla en su rincón.

    Por favor, levántate y camina,
    vete a casa y de una vez olvida
    que las horas se hacen días,
    que su silla está vacía,
    y que todos tus recuerdos
    te acercan más a él.

    Dondequiera q estés

    Dondequiera que estés,
    te gustará saber que por flaca que fuese la vereda
    no malvendí tu pañuelo de seda
    por un trozo de pan
    y que jamás,
    por más cansado que
    estuviese, abandoné
    tu recuerdo a la orilla del camino
    y por fría que fuera mi noche triste,
    no eché al fuego ni uno solo
    de los besos que me diste.

    Por ti,
    por ti brilló mi sol un día
    y cuando pienso en ti brilla de nuevo
    sin que lo empañe la melancolía
    de los fugaces amores eternos.

    Dondequiera que estés
    te gustará saber
    que te pude olvidar y no he querido,
    y por fría que sea mi noche triste
    no echo al fuego ni uno solo
    de los besos que me diste.

    Dondequiera que estés….
    si te acuerdas de mí.

    11/5/2005

    A solas

    Quiero estar a solas
    hablarle al espejo
    desnudarme entera
    que me llueva adentro.
    Que nadie pregunte
    que hay en estos ojos
    sólo son cenizas
    de algún sueño roto.

    Sé que mi camino estaba escrito
    sé que no conduce al Paraíso.

    Quiero estar a solas
    tras de los cristales
    ver como la vida
    se la lleva el aire.
    Entre los naranjos
    y los jazmineros
    para quien me quiera
    plantaré mi huerto.

    Sé que mi camino estaba escrito
    sé que no conduce al Paraíso.

    Mira que tristeza lleva el río
    yo le sigo por la orilla
    y él me lleva a ver el mar.
    Mira qué tristeza, ay amor mío!
    cuando pienso en esos labios
    que no volveré a besar.

    Quiero estar a solas,
    sola en el desierto
    que no extrañe a nadie
    ni me siga el eco.
    Que se vengan todos
    los que estén dispuestos
    a pintar su sueño
    con azul del cielo.

    Sé que mi camino estaba escrito
    sé que no conduce al Paraíso.
    11/3/2005

    vendrán días

    Vendrán días en que el peso que hoy te abruma se hará liviano. Vendrán días en que ese peso ya no será carga sino bagaje. Vendrán días, han de venir. Porque un alma que alberga sentimientos viles no brilla y un alma sin brillo es un tiempo marchito para quien lo soporta. Déjame que escuche esa guitarra que me falta el aire, que hoy necesito besar otros labios creyendo que beso tus labios. Déjame perdido en negra noche que hoy el dolor duele, que hoy necesito buscarte sin miedos, en otros rostros buscarte. Llega el tiempo que en tu campo amado plantarás pensamientos. Junto al pozo de tu huerta enjambres de madreselva. Y esa calma, esa calma te ha de ayudar. Porque un alma que mora en la sala de los pasos perdidos es la furia vencida, cáscara vacía de un dolor exacto. Déjame beber de ti en los labios de mujer extraña, que hoy necesito el calor de unos brazos que apaguen mi vana esperanza. Déjame desnudo de recuerdos. No los necesito. Que hoy necesito buscarte sin miedos, en otros rostros buscarte. Dame un lenguaje sin palabras para abrigarme que tengo frio. Dame besos y caricias olorosas y descalzas. Dame un mundo sin palabras que yo respire porque me ahogo. Dame besos y caricias sinceras o mercenarias. Déjame que escuche esa guitarra que hoy me falta el aire, que hoy necesito besar otros labios creyendo que beso tus labios. Déjame perdido en la noche que hoy el dolor duele, que hoy necesito buscarte sin miedos, en otros rostros buscarte. Déjame que escuche esa guitarra que hoy me falta el aire.